¿Son arte la fotografía y el cine? ¿Cuándo y quién decide que algo es arte? ¿Se puede considerar ya a los videojuegos un arte? Analizamos estas y otras preguntas. Hablamos sobre la filosofía, el arte y los videojuegos acompañándonos de la magia e inspiración del videojuego Braid.
¿Son arte los videojuegos?
Antes de responder a esto, os propongo que lleguemos a una conclusión a través de hacernos a nosotros mismos una serie de preguntas. Vamos con la primera de ellas.
¿Son arte la fotografía y el cine?
Yo diría que la inmensa mayoría así lo considera. Pero los llamados “representantes” de otras ramas artísticas, y el público en general, no lo veían así en sus inicios. Cuando surgieron, el cine no era visto como arte, ni tampoco la fotografía.

A principios del siglo XX, los críticos y los artistas intentaban determinar la especificidad del cine para diferenciarlo de las otras artes. Muchos veían al cine como una síntesis de todas las artes, pues en él participan elementos de otras disciplinas (literatura, pintura, música, etc). Vemos aquí un claro paralelismo con los videojuegos, que también aglutinan elementos del resto de artes.
Estoy de acuerdo con Ekklesia en que el problema actual del cine, y yo añadiría que de los videojuegos, es que hay cada vez menos espacio para la experimentación (que es lo que hace avanzar el arte) y lo que se busca es vender a toda costa.

Pero esto no quita para que siga habiendo gente interesada en hacer arte a través del cine, y ahora, con la creciente vanguardia de desarrolladores de videojuegos independientes, también a través de los videojuegos. Esto nos lleva a la siguiente pregunta.
¿Cuándo y quién decide que algo es arte?
Aquí entramos sin darnos cuentas en un juego filosófico. El arte es una invención humana. Las obras de arte tienen un medio físico, pero no así la concepción del arte en sí, que entra directamente en nuestro cerebro, filtrada a través de nuestros sentidos. Si el hombre dejara de existir ahora mismo, quedarían obras de arte, pero no existiría el arte como tal, pues no habría nadie para juzgar esas obras.

Por lo tanto, el arte será arte en la media que la mayoría de los hombres así lo consideren. Es decir, como comenta Daniel Rodríguez, pienso que al final se termina llamando arte a lo que en general la gente considera arte.
Y por todo esto me hace bastante gracia que gente como el crítico de cine Roger Ebert, digan que los videojuegos nunca serán arte. Especialmente me hace gracia que tenga tan poca visión histórica, dado que siendo crítico de cine, debería saber que el cine empezó a considerarse arte a posteriori.
Según Roger Ebert: “Una diferencia obvia entre el arte y los videojuegos es que puedes ganar o perder. Tiene reglas, puntuaciones, objetivos y una recompensa. Santiago puede citar un juego inmersivo en el que no hay puntos ni reglas, pero entonces diría que cesa de ser un juego y se convierte en la representación de una historia, novela, danza o película. Son cosas en las que no puedes ganar, sólo puedes experimentar.”
Estas palabras de Roger, me parecen personalmente una chorrada monumental. ¿Entonces si miro a la pantalla mientras una persona juega sí es arte?

Si disecciono un videojuego, cada uno de sus elementos es claramente representativo de una corriente artística. Si hago una captura de pantalla, la enmarco en un cuadro y la coloco en una galería, puede considerarse arte. Igualmente, si extraigo una canción, o cojo la historia de un videojuego y la pongo por escrito podría considerarse arte. ¿Entonces la unión de todas esas partes, por el mero hecho de estar unidas en un medio interactivo, por el hecho de ser un juego, deja de ser arte?
A Roger se le presentaron tres videojuegos: Waco Resurrection, Braid and Flower, como tres juegos que “cruzaban la barrera de la expresión artística”. Pero Roger los tachó simplemente de patéticos: “no hacen crecer mi esperanza de que aparezca un videojuego que merezca mi atención lo suficiente como para que lo juegue”. Pero Mr. Ebert, si no has jugado a ninguno de estos juegos, ¿cómo puedes comentar su naturaleza artística o la falta de la misma?

Pero la polémica está servida. Si lo dice un crítico de cine como Roger, es fácil para alguien que ame el mundillo de los videojuegos llevarle la contraria, pero si un auténtico gurú del mundo del diseño de los videojuegos, le da la razón a Roger, es otra cosa. Por ejemplo, Hideo Kojima cree también que los videojuegos no son arte.
Según Hideo Kojima… “el arte es algo que radia del artista, la persona que crea la pieza de arte. Si pasan 100 personas y una sola de ellas es cautivada por lo que la pieza irradia, eso es arte. Pero los videojuegos no intentan capturar a una persona. Un videojuego debe asegurarse de que las 100 personas que jueguen disfruten del servicio que provee el juego. Es como un servicio. No es arte. Pero supongo que la forma de proporcionar este servicio con el videojuego es desde un punto de vista artístico, una forma de arte”.
Sin embargo, volviendo a la “disección de videojuegos”, Kojima sí piensa que los juegos incluyen objetos artísticos, pero que un creador de videojuegos es más un director de museo que un artista.
“El arte es lo que encontramos en los museos, ya sea una pintura o una escultura. Lo que yo hago, lo que los creadores de videojuegos están haciendo, es dirigir el museo”.
Personalmente, y aún viniendo de Hideo Kojima al cuál venero, nuevamente me parece una respuesta poco acertada, pues lo mismo podríamos decir entonces de un director de cine, ¿no? Que no es un artista, sino una especie de director de museo. Pero yo veo mucho arte, y mucho bagaje personal en cada película que hacen directores como Steven Spielberg, Tim Burton o Woody Allen. Y lo mismo veo en videojuegos que diseñan desarrolladores como Derek Yu, Will Wright o Jonathan Blow.
Dejando de lado la polémica, llegamos finalmente, a la última pregunta.
¿Se puede considerar ya a los videojuegos un arte?
Pues eres tú, nosotros, la gente, los que tenemos que juzgarlo. Yo personalmente pienso que llevan siendo arte desde el mismo día que nacieron. Y que siguen una historia muy parecida a la del cine, con una industria establecida y rentable, a la par que una corriente artística undeground de desarrolladores de juegos, comparables a los directores de cine independientes.
Este artículo está ilustrado con imágenes de The Art of Braid.
¿Y tú, crees que los videojuegos son arte? Deja un comentario.
See you in another life.
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