Me gustaría empezar mi andadura en Web Ontuts dando un rápido vistazo a qué tenemos, y hacia dónde creo que nos movemos en el campo del desarrollo web. W3C, HTML5, CSS3, Android, iPhone… ¿quiénes son y qué nos ofrecen a día de hoy?
La W3C ¿Tirando del carro o frenando el progreso?
La W3C es el organismo donde se crean las recomendaciones de pautas a seguir en la web, tratando de conseguir que internet siga siendo un medio de comunicación libre y con las mismas facilidades de acceso y entendimiento para todos.

Debido a la gran cantidad de formas de uso y al constante desarrollo de internet, la W3C se encuentra con que tiene que “recomendar” y estandarizar a un ritmo más rápido del que puede mantener. Así encontramos fechas para algunos proyectos como “2012″, “2020”, que probablemente llegados a ese plazo, estarán recomendando formas de uso de una tecnología ya obsoleta.
Pero no nos engañemos, hoy por hoy, la W3C, lenta pero segura, es la que hace que internet sea más fácil para todos.
La guerra de navegadores
Por todos es sabido el enfrentamiento constante que hay entre unos y otros navegadores, por estar a la cabeza, o por interpretar la web “a su manera”.
Noticias varias, como que Microsoft a pedido poder formar parte del grupo de estandarización de algunas tecnologías web, nos hace pensar que poco a poco todos los navegadores han decidido unirse a la corriente en vez de luchar contra ella.

A día de hoy debemos tener en cuenta, como mínimo, a la gente de Webkit (motor de renderizado en el que se basan Safari y Chrome), a la fundación Mozilla con su Firefox, e inevitablemente, a Microsoft con sus múltiples versiones de Internet Explorer funcionando hoy en día: IE6, IE7 e IE8.
Caso aparte es Opera, que a pesar de ser innovador en muchos aspectos, e interpretar los estándares de una manera bastante correcta, tiene un grado de aceptación bastante pequeño.
Los dispositivos móviles
Una de las cosas curiosas que tiene la evolución es que a veces tenemos que volver hacia atrás para poder mejorar lo que ya lleva años existiendo.

En el caso de los dispositivos móviles, por citar rápidamente algunos “problemas” que ya creíamos olvidados, nos encontramos con tamaños de pantalla de 480×320 píxeles, que el iPhone no tiene soporte para Flash Player, que el navegador de Android decide bloquearse asiduamente con ciertas funciones javascript, o múltiples minúsculas compatibilidades, que nos hacen revisar una y otra vez nuestro trabajo.
Eso si, tener internet en un dispositivo del tamaño de mi mano, y en cualquier parte del mundo, sin necesidad conectar ningún cable, hace que realmente valga la pena dar este “pasito atrás” en la evolución del desarrollo.
Nuevas tecnologías
Gracias al impulso de unos y la necesidad de otros, empezamos a poder contar con tecnologías que la W3C no ha terminado de decidir cómo deberían funcionar.
Desde que Google lanzara Wave, tenemos las siglas HTML5 hasta en la sopa. Una gran parte del lenguaje en cuestión lo podemos usar hoy en día, y ejemplos como las versiones en HTML5 de Vimeo o Youtube nos demuestran su potencial, aunque en este caso, también revelen problemas todavía no resueltos en una tecnología que falta por madurar.
Respecto a CSS3, algunos de los grandes gurús hasta han opinado que no habrá un CSS3 como tal. De aquí a que la W3C decida algo, el grueso de los navegadores de hoy en día ya habrán decidido si implementan, y de qué manera, ciertas funcionalidades que encontramos en el borrador de la W3C como las famosas esquinas redondeadas, los textos multi-columna, o mis amados selectores CSS avanzados.
Si bien la W3C es la encargada de la estandarización del HTML y el CSS, el tedioso y lento proceso hace que los navegadores tomen la iniciativa y comiencen a soportar y a añadir nuevas funcionalidades para HTML5 y el CSS3.
No quiero terminar sin por lo menos nombrar un sinfín de tecnologías que también se encuentran ya entre nosotros y que, en mayor o menor medida, también conforman el internet de hoy en día.
Por citar, sin un orden especial, tenemos flash player, adobe air, silverlight, frameworks que nos facilitan enormemente nuestro trabajo, como pueden ser jQuery, o Ruby on Rails, tecnologías como AJAX, o la multitud de APIs con las que poder intercambiar información con otros sitios web, como google maps, flickr o tantos otros.
¿Y dónde nos situamos en medio de todo esto?
Personalmente, creo que lo que mejor podemos hacer hoy en día es utilizar estas nuevas tecnologías pero sin dejar de dar funcionalidad a antiguos navegadores. Por poner un ejemplo, no pasa nada si una aplicación de venta de entradas online se ve con los bordes redondeados en un navegador, y cuadrados en otro, siempre y cuando se puedan comprar las entradas en cualquiera de ellos.
Al fin y al cabo nuestro cometido siempre será transmitir el mensaje o proveer de un servicio, a la mayoría de gente posible.

















Comentarios en esta publicación (9 comentarios)
¿Te ha gustado esta publicación? ¡Puedes compartir tu opinión con todos nosotros! Simplemente pincha aquí mismo.